Encerrar los sentimientos y los recuerdos en un baúl no es una idea muy inteligente, pero para quienes no somos capaces de lidiar con los recuerdos por muy lindos que estos sean siempre es la mejor opción
Después de casi un año logre reconciliarme con esa parte de mi que estaba muy abandonada y enterrada en el fondo de mi mente porque pensar en ella solo conseguía hacerme llorar y preguntarle a la vida porque carajos me cobra de esa manera lo que me daba?, hoy después de más de 11 meses de darle vueltas al asunto logre reunir el valor suficiente para visitarla en la que es su nueva casa, el lugar donde permanecerá por siempre su tumba. Hablo de mi abuela, que más que una abuela fue para mí una madre y que el 22 de noviembre del año pasado se fue de mi lado llevándose con ella la esencia de mi familia y la alegría de mis cumpleaños.
Si, por que el hecho de que su cumpleaños y el mío fuera el mismo día solo hace las cosas aun más difíciles, hoy ella estaría cumpliendo 91 años y mientras muchos dicen que ella ya había disfrutado de una larga vida yo digo de manera egoísta que yo no había tenido suficiente de ella.
Hoy quisiera una última oportunidad para abrazarla, para besarla y desearle feliz cumpleaños mientras ella me dice lo mismo pero es imposible y solo me queda aferrarme a esos recuerdos que estuve ignorando por los últimos 11 meses por no ser capaz de lidiar con ellos, por no poder mantener mis ojos secos al ver a alguien que me la recordara y mientras algunas cosas poco a poco comienzan a mejorar aún quedan cicatrices que tengo la impresión que nunca se cerraran del todo o cosas que no seré capaz de volver a disfrutar, como unas simples mañanitas, esa canción que ahora me es imposible escuchar porque desafortunadamente alguien se le ocurrió la gran idea de que fuera su ultimo adiós y así fue, ella se llevo mi capacidad de cantarlas, escucharlas y sobre todo de disfrutarlas.
No tengo remordimientos, solo un enorme vacío que nadie jamás podrá llenar, deténganse un momento y disfruten de las personas que quieren, dedíquenles un momento de su día, díganles cuanto las quieren y lo importantes que son en su vida, no falten al cumpleaños de alguien si realmente les importa porque corren el riesgo de que al día siguiente esa persona ya no esté ahí y de verdad lamentaran no haberle dicho cuanto lo amaban o lo mucho que significaba para ustedes.
El tiempo no perdona y no hay nada peor que decir “si yo hubiera…” amen cada día como si fuera el último, vivan cada segundo al máximo y nunca, nunca se detengan de decir un “te quiero” porque puede ser su ultima oportunidad
Donde quiera que ella este nunca me cansare de decir que la hecho demasiado de menos y que siempre es, fue y sera una de las personas mas importantes en mi vida Mi "mamá Leonor"


